martes, 2 de octubre de 2012

Quédate en mí, que este amor no termine pequeña.  ¡Quédate en mí! te lo pido por Dios.
Quédate en mí, te lo pido con llanto en los ojos, que este sueño de amarnos no muera como mueren las hojas de otoño que rodando se van hacia el mundo del olvido, sin luz y sin Dios. 
Quédate... No, no te asomes a ver el otoño.  No, no te puedes marchar con la pena de abril. 
No, no me puedes dejar como un viejo retrato de nadie, ¡quédate en mí, te lo pido por Dios! 
Quédate, quédate, quédate, quédate, quédate en mí!  Te lo pido por Dios .
No, no me puedes dejar como un viejo retrato de nadie.

Quédate en mí te lo pido por Dios...

No hay comentarios:

Publicar un comentario